Cristianismo y medio ambiente

biblia y medio ambiente

 

El cristianismo no realiza declaraciones concluyentes en relación al medio ambiente en la Biblia.   Cuando la Biblia se escribió no existían problemas medioambientales, ni la humanidad tenía conciencia de que un día pudiera haberlos.

Los tiempos han cambiado y la Biblia debe dar respuestas a los nuevos retos de la sociedad.    En una sociedad como la actual, lo ideológico y la lucha partidista influyen mucho a otros aspectos como la religión.   Los votantes conservadores, en un país como España, son también religiosos, o al menos no son hostiles hacia la religión cristiana.   Además tampoco son especialmente sensibles a los problemas medioambientales.  Lo podemos observar en el rechazo a la Agenda 2030.   Esta sensibilidad a los problemas en el medio ambiente, sí está “algo” más presente en los votantes progresistas, que, por el contrario, no se sienten muy cercanos al cristianismo.

Esta situación lleva a contradicciones dentro de las personas, pues el cristianismo pide defender la creación, la tierra y la naturaleza, y tanto cristianos, como no cristianos les cuesta reconocer que cristianismo y medio ambiente caminan de la mano.

Para relacionar Cristianismo y medio ambiente, no puede dejar de recordar lo que implica ese término amplio de medioambiente.   El medio ambiente es la flora, la fauna, los paisajes.  Pero también el aire que respiramos, el agua que bebemos, la tierra que nos da de comer.   No debemos olvidar que todo lo anterior va junto.   Chernobil fue un problema medioambiental, o el accidente de Aznalcollar, cualquier vertido de petróleo, Bhopal (20.000 muertos), o el cambio climático.     El medio ambiente, también es el lugar donde vivimos, del que comemos y bebemos.   Nosotros formamos parte de él.   Pero también es aquello que nos da calidad de vida, como el paisaje, la belleza, el silencio o la vida de otras especies.

Nuevo Testamento y medio ambiente.

El Cristianismo se desliga del judaísmo, con el Nuevo Testamento como base.    Y en este libro, podemos encontrar referencias al medio ambiente.   La mayoría, además, estamos más familiarizados con el nuevo testamento y por ello, comienzo citando unos versículos del Nuevo Testamento.  Si bien no direcctamente, muestran que la Naturaleza como creación de Dios, es preocupación y ocupación de este.  No obstante, siempre recuerda, que dentro de la creación, la naturaleza, los recursos están al servicio del ser humano y de la misma creación.   Pero, estar al servicio, no significa que pueda ser destruida.

En Mateo 6 (26-30) y en Lucas 12 (24-28) se expresa como la naturaleza es objeto de preocupación y ocupación por Dios, como parte de la creación.  Generalmente estas referencias también quieren remarcar, que igual que Dios se preocupa por la naturaleza, más aún se preocupa por el ser humano

26.Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas?

27.Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida?

28.Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan.

29.Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos.

30.Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe?”

En la misma línea, en Lucas 12, 6 y Mateo 10, 29 – 31.

Lucas 12.  6.«¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios.   7.Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos.

Mateo 10.  29.¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre.   30.En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.   31.No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.

A veces se compara la naturaleza con el hombre.  Tanto una, como otra, deben dar fruto, cada uno con sus capacidades:

Lucas 3:  8.Dad, pues, frutos dignos de conversión, y no andéis diciendo en vuestro interior: “Tenemos por padre a Abraham”; porque os digo que puede Dios de estas piedras dar hijos a Abraham.  9.Y ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.»

Lucas 13. 6.Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró.  7.Dijo entonces al viñador: “Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?”  8.Pero él le respondió: “Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono,  9.por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas.”

Antiguo Testamento

Bien desde el principio de la Biblia, podemos ver la importancia que tiene el medio ambiente, la naturaleza y la ecología.  El Cristianismo tiene su base en el Antiguo Testamento que también es libro sagrado.  La mejor manera de entender esta importancia es recordar que la Naturaleza es creación de Dios, y si debemos amar a Dios, debemos respetar su creación.   Cristianismo y medio ambiente estan presentes desde el primer libro.

la creaciónEl génesis, es a mi juicio, una parte muy importante de la Biblia pues define a Dios, y define las bases de lo que puede considerarse bueno y malo, las bases de los valores.  En cada apartado en el que, tras un día de creación, se dice “Y Dios vio que esto era bueno”, fija unos valores principales de lo que es bueno, y lo que no.   Además recuerda que la creación es obra de Dios y este aspecto es muy importante, porque el principal mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas.  ¿Qué implica esto?  Amar todo lo que ha creado, defenderlo y ampliarlo.   Si amas a alguien, no destruyes lo que ha creado.   Si Dios ha creado una especie, hay que defenderla, no es ociosa su existencia.

En el capítulo 1 del génesis, podemos leer:

“11 Entonces dijo: «Que la tierra produzca vegetales, hierbas que den semilla y árboles frutales, que den sobre la tierra frutos de su misma especie con su semilla adentro». Y así sucedió.

12 La tierra hizo brotar vegetales, hierba que da semilla según su especie y árboles que dan fruto de su misma especie con su semilla adentro. Y Dios vio que esto era bueno.

(…)

20 Dios dijo: «Que las aguas se llenen de una multitud de seres vivientes y que vuelen pájaros sobre la tierra, por el firmamento del cielo».

21 Dios creó los grandes monstruos marinos, las diversas clases de seres vivientes que llenan las aguas deslizándose en ellas y todas las especies de animales con alas. Y Dios vio que esto era bueno.

22 Entonces los bendijo, diciendo: «Sean fecundos y multiplíquense; llenen las aguas de los mares y que las aves se multipliquen sobre la tierra».  (…)

24 Dios dijo: «Que la tierra produzca toda clase de seres vivientes: ganado, reptiles y animales salvajes de toda especie». Y así sucedió.

25 Dios hizo las diversas clases de animales del campo, las diversas clases de ganado y todos los reptiles de la tierra, cualquiera sea su especie. Y Dios vio que esto era bueno.

26 Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo».

27 Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer.

28 Y los bendijo, diciéndoles: «Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra».

29 Y continuó diciendo: «Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos con semilla: ellos les servirán de alimento.

30 Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde». Y así sucedió.

31 Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.

La Biblia también remarca que siendo el hombre la especie inteligente de la creación es la que debe señorear, o reinar en la tierra.   Pero, no puede destruir lo que ha creado Dios, ni lo que le da sustento.

Con esta parte del génesis bastaría para justificar la obligación de los hombres de defender la creación, la naturaleza, el resto de especies, el mismo ambiente donde vive el hombre, y la humanidad.

Una nueva creación sucede cuando se relata el diluvio, y como Dios se preocupa, no sólo del hombre, sino también del resto de la creación:

Arca de NoéGenesis 7.  La entrada de Noé en el arca

“1 Entonces el Señor dijo a Noé: «Entra en el arca, junto con toda tu familia, porque he visto que eres el único verdaderamente justo en medio de esta generación.  2 Lleva siete parejas de todas las especies de animales puros y una pareja de los impuros, los machos con sus hembras  3 –también siete parejas de todas las clases de pájaros– para perpetuar sus especies sobre la tierra.”

Genesis 8.  La salida del arca

15 Entonces Dios dijo a Noé: 16 «Sal del arca con tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos.  17 Saca también a todos los seres vivientes que están contigo –aves, ganado o cualquier clase de animales que se arrastran por el suelo– y que ellos llenen la tierra, sean fecundos y se multipliquen»,  18 Noé salió acompañado de sus hijos, de su mujer y de las mujeres de sus hijos.   19 Todo lo que se mueve por el suelo; todas las bestias, todos los reptiles y todos los pájaros salieron del arca, un grupo detrás de otro.

En otros versículos se recuerda que la naturaleza, la creación, es obra de Dios, y es su propiedad.  Nosotros somos usuarios de paso:

“7 le diste dominio sobre la obra de tus manos, todo lo pusiste bajo sus pies: 8 todos los rebaños y ganados, y hasta los animales salvajes; 9 las aves del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de las aguas. 10 ¡Señor, nuestro Dios, qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!”

Nehemías 9.

6 Y Esdras dijo: «¡Tú eres el Señor, sólo tú! Tú hiciste los cielos, lo más alto del cielo y todo su ejército, la tierra y todo lo hay en ella, los mares y todo lo que contienen, A todo eso le das vida. y el ejército del cielo se postra ente ti.

Levítico 25

          23 La tierra no podrá venderse definitivamente, porque la tierra es mía, y ustedes son para mí como extranjeros y huéspedes.

Salmos 24.  1-2  Salmo de David.

  1. Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes  2 porque él la fundó sobre los mares

En otros casos, pide que cuidemos de nuestros campos de cultivo, otras personas, y también de los animales salvajes:

Exodo 23  (También en Levítico 25. 1-7)

10 Durante seis años sembrarás tus tierras y recogerás sus productos.

11 Al séptimo año, les darás un descanso y las dejarás sin cultivar. Allí encontrarán su alimento tus compatriotas indigentes, y los animales del campo comerán el resto. Lo mismo harás con tus viñas y tus olivares.

12 Durante seis días harás tus trabajos, pero el séptimo deberás descansar, a fin de que reposen tu buey y tu asno, y el hijo de tu esclava y el extranjero tengan un respiro;

Incidiendo en todo lo anterior, Job recuerda la información y sabiduría que nos da la naturaleza, que es obra del creador, y el hombre y la creación estan sometidos al destino que marca el creador.

Job 12

7 Pero interroga a las bestias, y te instruirán, a los pájaros del cielo, y te informarán,  8 a los reptiles de la tierra, y te enseñarán.   9 ¿Quién no sabe, entre todos ellos, que todo esto lo hizo la mano del Señor?    10 El tiene en su mano la vida de todo viviente y el espíritu de todo ser humano.

Cristianismo y medio ambiente en tiempos actuales:  San Francisco y Laudato Sí.

Uno de los santos más respetados y admirados después de los apóstoles en San Francisco de Asís.   Y San Francisco mostró y enseñó la importancia de la naturaleza en relación con Dios.  Lo más valioso es que dio importancia al medio ambiente, mucho antes de que los problemas medioambientales fueran una preocupación.

Son muchas las frases e historias que muestran el amor de San Francisco a la creación y a la naturaleza, en especial a los animales.

Por ejemplo:

“Dios nos pide que ayudemos a los animales cuando necesiten nuestra ayuda.  Cada ser (humano o animal) tiene el mismo derecho de protección”

“Pregunta a los animales y ellos te enseñarán la belleza de esta tierra”

“Todo lo creado son hijos del padre y por ello, hermanos del hombre.  Dios quiere que ayudemos a los animales si necesitan ayuda.  Cada criatura en problemas tiene el mismo derecho a ser protegido”.

“Si existen hombre que excluyen a cualquiera de las criaturas de Dios de la protección de la compasión o de la pena, existiran hombre que tratarán igual a sus semejantes humanos”:

“Un gato ronroneando en tu regazo es más curativo que cualquier drogra en el mundo, ya que las vibraciones que estás recibiendo son puro amor y alegría”.

“¿Lo llamas pecado a amar al perro sobre cualquier otra cosa?   El perro permaneció conmigo en la tormenta, el hombre, ni siquiera cuando soplaba el viento”

” Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra, la cual nos sustenta y gobierna, y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba.”

Laudato sí.   Cristianismo y medio ambiente se define y concreta en nuestro tiempo modero, y “Laudato sí” fue el instrumento.    Fue la segunda encíclica del Papa Francisco, y vio la luz en 2015.    Recoge el testigo de San Francisco y concreta y amplía algunas citas de otras encíclicas de Juan Pablo II y el Papa Benedicto que ya citaban el medio ambiente.

El cristianismo debe tratar problemas que no se planteban en la Biblia con la intensidad que hoy afrontamos.   El Tribunal Supremo ya afronta el problema del cambio climático, y el Cristianismo, también debe tratarlo.

El subtítulo de esta encíclica, es:  «El cuidado de nuestra casa común», y ya es una introducción de cuál es su contenido.    Como problemas medioambientales cita la contaminación, el cambio climático, la escasez de agua, la pérdida de biodiversidad y la desigualdad global.  La encíclica recoge los fundamentos bíblicos del cuidado del planeta.  También aborda las causas humanas de la situación actual, donde se cita el relativismo moral, el deseo de controlar la naturaleza, o las teorías económicas, entre otras.   Por último, aporta soluciones a la sociedad, la política y la vida personal para afrontar el problema.    Podéis consultar un resumen en la web de Laudato sí.

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